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Declaración de intenciones

En 1992, Christopher Johnson McCandless fue hallado muerto en Alaska. Cuatro meses antes, sin ningún tipo de conocimiento acerca de la vida en situaciones extremas, se adentró en un paraje apto sólo para cazadores, sin más material que unas cuantas prendas de vestir, unos kilos de arroz, unos libros y un rifle. Su sueño: vivir una aventura digna de las notas de Jack London, lejos de la civilización, del estilo de vida americano, sin nada…con todo.

Christopher Johnson McCandless cambió de nombre cuando abandonó su casa en Annandale (Virginia) a los 22 años de edad. Alex Supertramp fue el pseudónimo con el que recorrió, primero en coche y después a dedo, Estados Unidos a lo largo de dos años. Como atraído por imán por la tierra del oro, deambuló por Dakota del Sur, Arizona y California antes de adentrarse en lo que sería su última viaje.

Alex tuvo la suerte de encontrar un autobús en mitad de ninguna parte tras caminar algo más de treinta kilómetros desde el lugar en donde un amigo le dio su último adiós. Ese autobús, cuya historia quizá se cuente en otra ocasión, fue bautizado como Magic Bus, y le sirvió de casa durante los cuatro meses que vivió en Alaska. Era blanco y verde, antiguo y viejo, con un número en uno de sus costados, 142.

Magic Bus

Magic Bus

Cuando Alex se cansó de la vida que estaba llevando, del hambre y de la soledad, decidió volver a la carretera de la que se había despedido hacía unos meses. Su falta de formación acerca de la naturaleza, su excesiva seguridad, quizá el optimismo del que cree formar parte de un todo, le hizo olvidar que no siempre uno puede hacer lo que le plazca. El río Teklanika, esa barrera que le separaba de la civilización, había crecido demasiado. Las aguas fluían con tal fuerza que era imposible meter un pie sin ser arrastrado. Angustiado por la idea de no poder moverse con la libertad que siempre había buscado, regresó al autobús e intentó sobrevivir hasta que el caudal del Teklanika le permitiera volver. Los animales desaparecieron y una guía de frutos del bosque fue su única herramienta para salvar el hambre. No se sabe bien si se intoxicó con una planta y después murió de inanición o sencillamente murió de inanición. Lo único que está claro es que fue encontrado por un grupo de cazadores dentro del autobús, muerto, descomponiéndose.

Ese autobús, el 142, no llevó a Alex a ningún sitio. Permaneció estático mientras le servía de soporte para viajar desde la inmovilidad. Hoy sigue siendo lugar de peregrinaje para viajeros de todas partes del mundo que ven en la historia de Alex Supertramp algo idílico que otros muchos no. Yo, ni lo veo ni lo dejo de ver. Me parece admirable su decisión, como también me parece la de otros tantos que hicieron lo mismo en silencio; pero hay ciertos rasgos de superioridad con respecto a la naturaleza que me hacen rechazarla. No sé si era un loco, un idealista o un ignorante. Sólo sé que buscaba algo que la mayoría no busca: volver a las raíces, viajar sin desplazarse.

Me gusta saber que hay un autobús en mitad de Alaska que sigue transportando gente sin moverse. Es una ruta con múltiples variantes que dependen, única y exclusivamente, de la persona que decide escoger la suya. La Ruta 142 es la que yo he escogido para caminar desde la quietud. No pretendo escaparme del mundo ni esconderme en Siberia; tampoco ser el protagonista de un drama en el mar. Esto es ficción como casi todo lo que se esconde bajo la etiqueta de virtual. No existo; tú tampoco. Lee y piensa que es verdad.

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Acerca de Diego DZ

Madrid, 1988. Físico. En mis ratos libres corro y leo, también escalo y escribo.

Comentarios

9 comentarios en “Declaración de intenciones

  1. Mucha “mierda” Diego con este nuevo emprendimiento. Seguiré con atención e interés este nuevo viaje hacia ninguna parte… tiene muy buena pinta. Un abrazo, G/

    Publicado por Gustavo Ariel Schwartz | 2 junio, 2013, 4:45 PM
  2. Gran comienzo para esta ruta salvaje.

    Publicado por ines | 2 junio, 2013, 4:58 PM
  3. Te seguiré en esta nueva etapa.

    Publicado por Charo | 3 junio, 2013, 6:25 AM
  4. Te acompañaremos por la 142.

    Publicado por rafa1972 | 4 junio, 2013, 9:08 AM

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  1. Pingback: Hoy vomito. Mañana me limpio | Ruta 142 - 28 julio, 2014

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