//
estás leyendo...
Música, Reflexiones

El espacio-tiempo de la música

Hace unos años dieron una noticia en el telediario (nada raro de momento). Giraba en torno a un crítico musical que, sentado en su casa de espaldas a una colección inmensa de vinilos, hablaba de los nuevos hábitos a la hora de escuchar música. Según él, el paso del vinilo al cedé, y del cedé a la descarga de música, nos arrastraba a una situación terrible: la pérdida del espacio y el tiempo de la música.

El vinilo tiene una característica que le hace ser único para atrapar al oyente, obligarle a estar sentado y escuchar: hay que darle la vuelta. Ese detalle, según el crítico, convertía al vinilo en el responsable de que la escucha de música fuera un rito incompatible con la realización simultánea de otras actividades. Cualquiera que haya escuchado un vinilo se habrá dado cuenta de que es posible hacer cualquier cosa (leer, comer, dormir, hacer el pino…) a pesar de tener que darle la vuelta. El crítico patinó al afirmar semejante memez, por mucho que lo dijera respaldado por cientos de vinilos. La razón, creo yo, reside en cómo nos ha moldeado la sociedad de las prisas: nos impone hacer demasiadas cosas en poco tiempo, algo que me gusta resumir en la frase “me faltan horas para acabar los días”.

John Cusack en "Alta fidelidad" (2000)

John Cusack en “Alta fidelidad” (2000)

¿Por qué se inventó el walkman, el minidisc o el ipod? ¿Para qué pusiéramos banda sonora a nuestra rutina? No. Mi teoría es que los dispositivos móviles se inventaron porque las discográficas se iban a arruinar si la música no se podía transportar. La sociedad de las prisas se había impuesto de tal manera que ya nadie invertía su tiempo en sentarse a escuchar música. El imperio musical tenía que reinventarse o morir.

Así que llegaron los aparatos que nos hicieron disfrutar de la música a cualquier hora y en cualquier lugar. No hacía falta dedicar una hora de nuestras dieciséis horas prácticas a escuchar un disco puesto que podíamos hacer varias cosas mientras lo escuchábamos. Pero la pregunta que me hago constantemente es: ¿Por qué despreciamos nuestra capacidad auditiva? A nadie se le ocurre hacer bricolaje mientras ve una película. Queremos enterarnos de la película y para ello es necesario prestar atención. Nos interesan los personajes, la trama, los giros que da la historia, etc. Sin embargo, cuando escuchamos un disco sólo buscamos amenizar determinados momentos, los tiempos muertos de nuestra rutina. No nos interesa prestar atención para descubrir su trama, sus giros, a sus intérpretes…

Ethan Hawke y Julie Delpy en "Antes del amanecer" (1995)

Ethan Hawke y Julie Delpy en “Antes del amanecer” (1995)

Aunque soy un firme defensor del tiempo y el espacio de la música, no le dedico todo el que se merece. Es cierto que presto atención e intento enterarme de qué va el disco, pero son pocas las veces en las que me siento a escuchar, sólo a escuchar. La primera vez que lo hice estuvo relacionada con una entrada que escribí para mi antiguo blog, A golpe de pluma. Quería escribir sobre un álbum, The Köln Concert, así que no me quedó más remedio que tumbarme y poner el disco hasta que me lo supe de memoria. Descubrí tantas cosas que habían pasado desapercibidas hasta ese día que empecé a plantearme que todo lo que había escuchado a lo largo de mi vida me había entrado por un oído y salido por otro.

La música es tan compleja que hasta que no decides escucharla no te das cuenta de que sólo la habías oído

Anuncios

Acerca de Diego DZ

Madrid, 1988. Físico. En mis ratos libres corro y leo, también escalo y escribo.

Comentarios

13 comentarios en “El espacio-tiempo de la música

  1. Creo que se debe sobretodo a una falta de educación, en un sentido muy amplio, hacia la música. Se está tan expuesto a ella (alguien habló de edad del ruido) que como bien dices, no se escucha. Lo mismo con el cine: no solemos darnos cuenta de que es precisamente aquello con lo que tenemos más familiaridad, lo que presenta mayores problemas a la hora de ser descifrado, comprendido y apreciado en su justa dimensión. Ese tiempo que ya no se encuentra para la música, nos obligaba a elegir, de ahí su valor ritual mientras que la inmediatez con la que puede accederse a la información (que no a toda, porque eso también es discutible) y la piratería, hacen que se dé todavía menos valor a la unicidad de una producción artística, al esfuerzo que representa. Nada más que bulimia: devorar sin disfrutar, perseguir el orgasmo sin percatarse del recorrido. Tristeza pura. My two cents.

    Publicado por Triste Sina | 13 agosto, 2013, 1:37 PM
    • Justo lo que dices es uno de los temas que quería tocar en el post, pero se hacía demasiado largo.
      Hace un rato iba por la calle volviendo a pensar sobre el tema y me acordé de una situación en la universidad. Estaba con unos compañeros colocando unos carteles para unas jornadas cuando descubrí que nadie los iba a leer porque las facultades estaban infestadas de propaganda, carteles de actos, manifestaciones,etc. Era imposible que alguien se fijara en un cartel porque nadie los miraba. Sin embargo, un sólo cartel colocado en una facultad vacía llamaría la atención.
      Parece incompatible una sociedad con lo medios para que cualquiera pueda crear música y que a la vez se aprecie la que sea de calidad. El ruido nos impide escuchar.
      Muchas gracias por pasar por aquí y dar tu opinión.
      Diego

      Publicado por Diego | 13 agosto, 2013, 2:54 PM
  2. “Descubrí tantas cosas que habían pasado desapercibidas hasta ese día que empecé a plantearme que todo lo que había escuchado a lo largo de mi vida me había entrado por un oído y salido por otro.” Click. Tu texto me hizo Click y ahora estoy pensando lo mismo, que no escuché nada, que tengo que empezar de nuevo. Toda revelación se agradece aunque den ganas de putear. Excelente post (otra recomendación del cabrón de Triste Sina). Acá me tendrás de ahora en adelante.

    Publicado por fulca | 13 agosto, 2013, 10:02 PM
  3. Me alegro de que te haya hecho reflexionar 🙂
    Espero “verte” por aquí. Yo haré lo propio en tu blog (ya me estoy poniendo al día)
    saludos

    Publicado por Diego | 14 agosto, 2013, 9:20 AM
  4. También puede influir la calidad de la música, no es lo mismo escuchar a Keith Jarret que a Georgie Dann. Quizá habría que distinuir entre la música como arte y la música como producto de consumo. Interesante artículo.

    Publicado por Santiago Pérez | 18 agosto, 2013, 10:25 AM
  5. Hace un año o dos estuve pensando mucho sobre esto, de hecho ahora oigo menos y escucho más. Me llamó la atención la manera en que venía considerada la música en las culturas antiguas, un elemento casi religioso ligado a situaciones concretas. No sé, no llegué a articular ninguna conclusión demasiado general pero me pareció justo que la música necesitaba un poco más de respeto ;).

    (Leí una entrada tuya y te iba a poner un comentario con esto http://www.vivir-poesia.com/anales/ pero ya no me acuerdo a cuento de qué venía).

    Publicado por Miguel C. | 18 agosto, 2013, 12:22 PM
  6. Muy de acuerdo, a mi me gusta escuchar música sin hacer otra cosa cuando realmente la quiero disfrutar. Sino es como cuando pongo la tele a ver una peli y me dedico a ojear el periódico, es decir que la peli la veo sin estar a los detalles ni al 100 % del argumento.

    Un saludo.

    Publicado por albertodieguez | 18 agosto, 2013, 4:15 PM
  7. Efectivamente. No es lo mismo Keith Jarret que Georgie Dann, como no es lo mismo Casablanca que American Pie. Un tipo de música/cine entra sin prestar mucha atención (porque no tiene detalles que escuchar/ver), mientras que otros son puro consumo (para pasar el rato…y ni eso)

    saludo y gracias por comentar.

    Publicado por Diego | 18 agosto, 2013, 5:44 PM
  8. Yo por un largo periodo deje de escuchar música y entre en un periodo de Bulimia al retomarlo ,(como muy bien dice Triste Sina), más de un modo u otro estoy retomando el buen camino de escuchar con calma y atención la música y ver el cine como se debe, eso me ha ayudado a ser mas perceptiva, me hago tiempo entre niñas y obligaciones creo que lo mejor que puedo regalarme cada día es una buena pelicular o escuchar un buen disco, volver a darle su tiempo y espacio,justo como dices Un abrazo.

    Publicado por Shira Shaman | 19 agosto, 2013, 3:52 PM
  9. Discrepo un poco, sobre lo de comparar una peli con la música, yo considero que la música sí que se puede escuchar haciendo otras cosas, es como la radio, no requiere atención absoluta, al fin y al cabo un disco que te gusta te lo pones cientos de veces, difícilmente te pondrás las mismas una peli por mucho que te guste.

    Habrá veces que te apetezca escuchar atentamente un disco, tranquilo, cada uno con sus manías al respecto, pero lo dicho, yo me lo pongo en el coche, por ejemplo, en un CD y lo disfruto también.

    Saludos.

    Publicado por Dessjuest | 19 agosto, 2013, 4:14 PM
  10. No es comparable porque estamos educados a escuchar un disco de forma distinta a ver una película.
    Si te pusieras una película en el coche, necesitarías verla más de una vez, dos, e incluso diez veces, para enterarte de qué va, o apreciar sus detalles porque tu atención está dirigida a otra acción.
    Si escuchas un disco atentamente, sentado y sin hacer otra cosa, te aseguro que no lo escuchas 100 veces porque te aburre. Yo escucho un disco durante una semana y no lo vuelvo a escuchar hasta dentro de mucho, o, como tú dices, cuando uso algún tipo de transporte.
    También depende del tipo de música, como indicaba Santiago más arriba. Es un tema que da para mucho 🙂
    saludos

    Publicado por Diego | 19 agosto, 2013, 4:26 PM

Trackbacks/Pingbacks

  1. Pingback: Leed, malditos, leed | Ya lo saben... - 18 agosto, 2013

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: