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Lugares, Montaña y deporte

Leitmotiv

Cuando la arena queda lejos a tu espalda y tu mirada permanece fija en la franja blanca que separa el abismo azul del cielo gris. Cuando ves lo esperado y no sabes si tomarla, si intentar atravesarla o sencillamente huir. Cuando decides actuar como esperabas y el error es evidente, y te encuentras metido en un mar de espuma negra, sin saber qué es arriba o abajo, o cuánto tiempo estarás sumergido en ella. Cuando tras un tiempo insoportable llegas a la superficie, te preguntas qué demonios haces ahí, en mitad de ninguna parte.

Alcanzando las olas en Playa Grande, Portugal.

Solo en un mar indomable. Playa Grande, Portugal.

Cuando la derrota se queda a pocos metros del triunfo y sólo la frase “lo importante es el camino, no la meta” es lo único que te consuela. Cuando lo intentas y retrocedes más que avanzas con cada paso. Cuando ves las piedras rodar pendiente abajo y piensas que tú podrías ser una de ellas. Cuando decides que no merece la pena jugársela y miras dónde estás, te preguntas qué demonios haces ahí, en mitad de ninguna parte.

Vistas subiendo a La Galana, Gredos.

Subiendo a La Galana, Gredos.

Y al final, cuando regresas a casa y te miras los pies llenos de heridas, echas de menos el momento en el que no sabías qué demonios estabas haciendo. A pesar del dolor de espalda, piernas, cuello, brazos… no puedes dejar de pensar en la próxima vez, en el momento en que abandones la aburrida fortaleza para iniciar una nueva aventura.

—-

Y ahora estoy aquí, en esta aburrida fortaleza; con frecuencia, al recordar el pasado, me pregunto a mí mismo: ¿por qué no acepté seguir aquel camino que me ofrecía el destino, donde me aguardarían serenas alegrías y tranquilidad espiritual? ¡No, no hubiera podido soportar esa vida! Soy como un marinero que ha nacido y crecido en la cubierta de un bergantín pirata: su alma está acostumbrada a las tormentas y batallas, y, cuando se encuentra en la costa, siente nostalgia y languidece, por mucho que le atraiga un boscaje umbroso o por mucho que brille un sol apacible sobre él. Pasa todo el día vagando por la arenosa orilla, escuchando el rumor monótono de las olas al romper y fijando la mirada en la nebulosa lejanía por si surge, en la franja blanca que separa el abismo azul del cielo gris, cual ala de gaviota, la ansiada vela que poco a poco se destaca de las espumosas olas, acercándose con ritmo regular al embarcadero desierto…

El héroe de nuestro tiempo. M.Y. Lérmontov

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Acerca de Diego DZ

Madrid, 1988. Físico. En mis ratos libres corro y leo, también escalo y escribo.

Comentarios

2 comentarios en “Leitmotiv

  1. Los destinos, a cual más maravilloso, todos aportan. Yo soy perezosa para salir de casa sin embargo siempre lo hago porque el viaje y la vuelta me aportan mucho crecimiento. Besos.

    Publicado por Latidos del verano | 13 septiembre, 2013, 2:28 PM
  2. A mí me sucede algo parecido. Cuando suena el despertador a las 6 de la mañana un sábado…cuando hace frío o cuando el destino está a cientos de kilómetros. Siempre pienso que al final merece la pena.

    Publicado por Diego | 15 septiembre, 2013, 10:21 AM

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