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Música

Béisbol, entrenamientos y la primera banda de jazz

Jugadores de los Seals en 1939. San Francisco Public Library, California

Jugadores del Seals en 1939. San Francisco Public Library, California

No, no era de Nueva Orleans. La primera banda musical calificada como jazz band tocó para los San Francisco Seals durante sus entrenamientos en el campo de Boyes Springs, California. El mánager quería entretener a su equipo durante los entrenamientos de primavera, por lo que contrató a la banda liderada por Art Hickman y el banjista Bert Kelly para que tocara en el campo mientras los jugadores practicaban. Años después, Art Hickman alardearía de haber pertenecido a la primera jazz band, a pesar de haberse negado a asumirlo durante catorce años porque eso del jazz era algo de negros africanos. Entiéndase que se trata de una cuestión de nombre. Nueva Orleans era la cuna del jazz, pero la palabra que denomina el estilo no proviene de allí, sino de los círculos deportivos.

Jelly Roll Morton no tenía razones de peso para presentarse como el inventor del jazz, sí la banda de Hickman y Kelly para creerse la primera jazz band, la cual comenzó a tocar en 1914 para los Seals, un año antes de que la palabra jazz se empleara para denominar el estilo reinante en los burdeles de Storyville. Aunque se tiene referencia del uso de la palabra jazz años antes, era empleada de forma peyorativa y no indicaba con rigor a qué estilo se estaba refiriendo, además de que se utilizaba de forma indistinta jazz, jass o jaz. Fue el 11 de julio de 1915 cuando Gordon Seagrove escribió un artículo para el Chicago Tribune titulado “Blues Is Jazz and Jazz Is Blues” con el que se estableció de una vez por todas qué era eso que la gente empezaba a llamar jazz.

Pero ¿qué relación tiene el jazz con el béisbol para que la banda de Kelly y Hickman fuera calificada como la primera (o al menos una de las primeras) jazz band?

Los jugadores de béisbol tenían un nombre muy curioso para llamar a las pelotas que lanzaban con tal fuerza que vibraban en el aire. Eran las jazz ball. Unas bolas que el bateador se las tenía que ingeniar demasiado bien para golpearlas porque iban a tanta velocidad que parecían bailar en el aire. Ben Henderson, el pitcher del Portland Beavers, realizó la siguiente declaración para Los Angeles Times el 2 de abril de 1912: «I call it the Jazz Ball because it wobbles and you simply can’t do anything with it».

Ben Henderson, de los Beavers.

Ben Henderson, Portland Beavers.

De ahí surgió que los comentaristas hablaran de jazz mientras veían un partido, aunque no se refirieran a la música, sino a las pelotas. Algo tan simple como que un pitcher tenga un mote para unas determinadas bolas fue, o al menos es la teoría más aceptada, el origen de la palabra jazz. Hay otras historias y anécdotas que enturbian ésta, como que proviene del nombre con el que se denominaba a las prostitutas de Nueva Orleans, las Jazz-Belles, procedente del nombre bíblico Jezabel. También Dizzy Gillespie echó leña al fuego diciendo que procedía de la voz africana jasi, cuyo significado es vivir con intensidad, aceleradamente.

Por cierto, en Nueva Orleans también se jugaba al béisbol, sino que se lo digan a Louis Armstrong… alguna jazz ball debió batear.

Equipo de béisbol de Louis Armstrong, 1931.

Equipo de béisbol de Louis Armstrong, 1931.

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Acerca de Diego DZ

Madrid, 1988. Físico. En mis ratos libres corro y leo, también escalo y escribo.

Comentarios

4 comentarios en “Béisbol, entrenamientos y la primera banda de jazz

  1. Hoy te voy a contar algo de Nueva Orleans, a la que conocí antes del Katrina. Hermosa y difícil ciudad. Música en casi todas las calles de la parte antigua francesa, alcohol, y drogas. Pero lo que me impactó fueron sus casas antiguas y sus balcones de filigrana de hierro y plantas congantes,donde se puede cenar su exquisita comida, y el río, donde lo surcan barcos, con ruedas gigantes y de sus chimeneas saliendo humo. Parecía a un lugar donde todo se detuvo al compás de la música.
    Ví tocar en la calle a una banda grande y en el medio el cajón con el muerto y sus flores, y detrás otra banda, y terminada ésta los familiares casi todos de negro. Iban a pie hasta el cementerio, y créeme nunca ví un funeral tan feliz.
    Si no has ido a ésta ciudad, tú que sabes y te gusta la música trata de hacerlo, y si ya lo hiciste compartirás conmigo éste momento.
    Perdóname escribí demás.
    Hasta pronto.
    Stella.

    Publicado por Stella | 27 octubre, 2013, 2:02 PM
  2. La cantidad de buenas ideas que aparecen a lo tonto, y se evaporan con la misma facilidad.

    Muy interesante tu entrada de hoy, una cosa más que se.

    Publicado por Palabra de Lost | 27 octubre, 2013, 6:08 PM

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