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Reflexiones

Tolstoi y Bukowski en la batidora

Tolstoi vs. Bukowski.

Tolstoi vs. Bukowski.

Estaba sentado en el vagón de metro leyendo una novela cuando unos chicos borrachos se colocaron frente a mí. Uno de ellos sacó de la mochila un libro para leer un fragmento a sus amigos. Después alzó la voz y dijo al resto de viajeros: «¡Hermanos!, hay que leer a Bukowski». Yo pensé que era un evangélico de esos que te asaltan por la calle, y que ese Bukowksi debía ser un santo. Pero bueno, apunté sus palabras y al día siguiente fui a la biblioteca en busca de ese tipo.

Tres años después, a miles de kilómetros de aquel metro, abrí un blog para pasar el rato. La primera entrada estuvo relacionada con mi primer encuentro con Charles Bukowski.

De eso ya ha pasado un tiempo, tampoco mucho, y me pregunto cuándo dejé de leer al viejo Hank. Creo que fue tras la lectura de Cartero, dos meses antes de escribir la entrada. Pero ¿por qué dejé sus textos si todavía me quedaban poemas y algunos relatos por leer? No lo sé, supongo que me recuperé de esa fiebre bukowskiana que la mayoría de jovenzuelos pasamos alguna vez. Ya sabéis, esas ganas de leer lo prohibido, de visitar el underground, de desear que el pulp no muriera, de recibir libros con dedicatorias del estilo:

Eres un lector “cochino”, pero te quiero.

Que lo disfrutes. Feliz Navidad 2010.

Vale, puede que leer ciertos títulos como Erecciones, eyaculaciones y exhibiciones, Se busca una mujer o La máquina de follar te conviertan en un “lector cochino” (aunque estoy en completo desacuerdo, que conste). Pero esa misma persona, cuando yo hinqué los codos en mis costillas para sostener las obras de Tolstoi, no me regaló Guerra y paz con la dedicatoria que merecía: Eres un lector “realista”, pero te quiero.

Soy más tolstoiano que bukowskiano, aunque en mi ring literario Bukowksi le metiera una tunda a Tolstoi de la que todavía hoy no se ha recuperado. Y lo soy (entre otras razones relevantes que no vienen al caso) porque admiro a los lectores de Tolstoi más que a los de Bukowski. Digamos que me atrae el glamour del marginado.

Leer a Tolstoi es fácil, siempre y cuando estés acostumbrado a las carreras de fondo. Sin embargo, leer a Bukowski es difícil si luchas por no caer en el estereotipo del lector típico, aquel que tras una primera lectura no ha entendido nada, sólo se ha fijado en la historia y se ha reído, ha llorado y deseado ser su protagonista. Son esos que después quieren escribir, beber y vestir como Bukowski. Y por si fuera poco, ¡se creen él! No miento. Les he visto en lugares públicos sin sentir vergüenza, paseando sus egos como si el resto no supiéramos a quién copian.  No digo que tengan que refugiarse en sus casas para beber oporto y fumar cigarrillos mientras escriben a máquina porque es más beat. Sólo que asuman con la cabeza bien baja que son una copia barata, ya que no asumirlo supone colocar a su dios a la altura de los siervos.

Charles Bukowski.

Charles Bukowski.

Que Tolstoi no matara franceses en su vida privada, que no se hiciera anacoreta o se cargara a su mujer por adúltera, que no fuera un joven enamorado de una mujer casada o muriera sin haber vivido, no le convierte en un mainstream, por supuesto. Me refiero a que es más literario, más fácil de digerir porque sus novelas no son más que eso, novelas. No construye con ellas un personaje que tiente al lector a la reproducción, ni muestra un estilo atrayente para los plagiadores (ellos mismos saben que su prosa es inalcanzable). En definitiva, es un escritor que no alimentó un icono a través de sus textos.

Hoy en día es más underground leer a Tolstoi que a Bukowski. El sistema en el que vivimos aniquila cualquier reivindicación directa mediante su inyección natural en la sociedad. Lo mismo sucedió con la imagen de Ernesto Guevara, tan usada que deshizo su significado en las imprentas.

Si no puedes con tu enemigo, hazlo tu amigo  y comercialízalo. Sólo así se ha conseguido que determinados textos se lean sin desear la fusión de los amos del mundo con el fuego.

Me gustan los hombres desesperados, hombres con los dientes rotos y los destinos rotos. También me gustan las mujeres viles, las perras borrachas, con las medias caídas y arrugadas y las caras pringosas de maquillaje barato. Me gustan más los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre marginados porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni morales, religiones o reglas. No me gusta ser modelado por la sociedad.

Cojones. Charles Bukowski.

Por muy transgresor que parezca, estamos acostumbrados a ello. Ese lanzamiento de palabras a la yugular nos resulta familiar, demasiado manido. Ahora parece que volvemos a buscar la crítica encubierta a la que ya dedicamos unas líneas en ¿Lectores de prólogos?  Haberlos, haylos.

Ha llegado el momento de trasladarse al campo, donde todo se esparce y todo florece. Y la mayor parte de los ricos se van al campo a respirar aquellos aires sanos y a contemplar los campos y los bosques embellecidos. Y allí, entre aquellos pobres campesinos andrajosos, que se mantienen con pan y cebolla, que trabajan dieciocho horas al día y que no duermen lo que necesitan dormir, allí van a instalarse los ricos.

La vida en el campo. Lev Tolstoi.

Estos fragmentos que he seleccionado tienen más en común de lo que a primera vista pueda parecer. No obstante, sólo el de Tolstoi es peligroso en tiempos convulsos, pues la evidencia no va a acabar con el amo, por mucho que la porra deje huella y los gritos lleguen a los dormidos. Es el agua exprimida tras la reflexión de la lectura la que alimenta las semillas que tiempo después germinarán. El resto es sencillo, sólo hay que levantar adoquines para plantar más.

Tolstoi "on the road".

Tolstoi “on the road”.

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Acerca de Diego DZ

Madrid, 1988. Físico. En mis ratos libres corro y leo, también escalo y escribo.

Comentarios

27 comentarios en “Tolstoi y Bukowski en la batidora

  1. Mi más grande respeto a ambos a decir verdad.

    Publicado por Juan Suárez | 8 noviembre, 2013, 12:17 AM
  2. La cita de Tolstoi me recuerda claramente el Walden de Thoreau, que me parece bastante más subversivo que Bukowski.

    Publicado por Santiago Pérez | 8 noviembre, 2013, 7:09 AM
  3. cochino, realista, fantástico o cómico… da igual.
    El sentimiento es el mismo 😉

    Publicado por aneruy | 8 noviembre, 2013, 8:43 AM
  4. Pues yo nunca he leído a Bukowski, has despertado mi curiosidad con tu magnifica entrada. Abrazo.

    Publicado por Shira Shaman | 8 noviembre, 2013, 4:44 PM
  5. “Le entrará de manera diferente” referido a Bukowski… :mrgreen: de cualquier modo, yo he visto sólo estas fantasmadas en alguna fiesta a tema de mitad de los noventas en Londres. Podía tocar de escritores, de pintores (nunca faltaba una Frida), de músicos… pero en la vida diaria nunca me topé con ningún profeta. Creo que me habría meado de la risa. PS ¿Eres tú al que no le gusta Dosto?

    Publicado por Triste Sina | 8 noviembre, 2013, 6:08 PM
    • Sí, no he sido prudente al meter “entrar” y Bukowski en la misma frase…
      Yo he visto alguna vez a imitadores, pero sobre todo leído.
      En cuanto a Dostoyevsky: me encanta. Es de mis escritores preferidos. No sé cómo te atreves a ponerlo en duda 😉 un abrazo

      Publicado por Diego | 8 noviembre, 2013, 6:22 PM
      • Y además lo envié incompleto… quería decir que don Lev tenía y tiene una carga revolucionaria incombustible y como María Dolores Pradera “no pasará de moda porque nunca lo ha estado”… somos nosotros que nos iremos dando cuenta (o no) de la actualidad de sus palabras. PS Perdona por lo de Fëdor pero se lo leí a alguien muy inteligente y, facilón que es uno, pensé que habías sido tú. Abrazo de vuelta.

        Publicado por Triste Sina | 8 noviembre, 2013, 6:43 PM
      • Aunque me parece raro, puedo entender que a alguien no le guste. Las sensaciones que transmiten los libros son diferentes para cada uno. A mí por ejemplo, “Cien años de soledad” me aburrió y no pude acabarlo, aunque considero que es una obra fundamental en la Literatura.
        Se puede valorar una obra desde los dos puntos de vista, el objetivo y el subjetivo.

        Publicado por Diego | 8 noviembre, 2013, 7:42 PM
      • Pues yo no lo entiendo. Te diré que hasta comencé a estudiar ruso para poder leerle, a Dosto, en original. No pude dedicarle el tiempo necesario (porque uno tiene que elegir siempre) y aunque no soy de arrepentirme de cosas… digamos que sentí mucho no poder hacerlo como hubiera querido. PS Sobre la objetividad y la subjetividad, por supuesto, con la música es igual…

        Publicado por Triste Sina | 8 noviembre, 2013, 9:54 PM
  6. Me ha gustado tu entrada; de la mezcla irreverente siempre sale lo mejor. Estoy de acuerdo en que Bukowsky ha sido digerido por la cultura de masas y regurgitado infinitas veces de mala manera. Pero, a diferencia de las historias de Tolstoi, tan lejos ya de nuestra sensibilidad -o de la mía-, Bukowski, habla de nosotros, de lo que somos y nos pasa todos los días, de la atrocidad de las ciudades, de lo sucio, lo triste y lo desesperado. Ese fragmento me ha recordado a mi adorado Roger Wolf, lejano discípulo.

    Publicado por Ros | 9 noviembre, 2013, 10:49 PM
    • Estoy de acuerdo en que Bukowski conecta mejor con nuestra sensibilidad, sobre todo porque es de “nuestra época”; los temas que trata nos resultan familiares, por muy extravagantes que puedan parecer.
      El otro día comentaba esto con una persona: Tolstoi hoy no sería leído. En el sentido de que alguien que escribiera como él no encajaría con nuestra sociedad. Nosotros le leemos – a parte de porque es fundamental y brillante – para entender un momento histórico, con su cultura, su forma de vida…. Pero claro, trasladar los problemas de una sociedad feudal a una postindustrial resulta complicado.
      Escogí a Tolstoi porque el momento me lo pidió (esta entrada fue comenzada sin saber de qué iba a tratar…). Pude haber escogido – y hubiera sido más acertado – a Camus, más actual y cuya crítica, al igual que la de Tolstoi, se encuentra algo escondida.
      Muchas gracias por dejar tu comentario.

      Publicado por Diego | 9 noviembre, 2013, 11:55 PM
  7. Que Tolstoi no matara franceses en su vida privada, que no se hiciera anacoreta o se cargara a su mujer por adúltera, que no fuera un joven enamorado de una mujer casada o muriera sin haber vivido, no le convierte en un mainstream, por supuesto. Me refiero a que es más literario, más fácil de digerir porque sus novelas no son más que eso, novelas. No construye con ellas un personaje que tiente al lector a la reproducción, ni muestra un estilo atrayente para los plagiadores (ellos mismos saben que su prosa es inalcanzable). En definitiva, es un escritor que no alimentó un icono a través de sus textos”

    Tu blog me parece muy interesante sin embargo, hay algo que me ha llamado profundamente la atención. ¿Cómo puede ser que digas que Tolstoi no alimentó un icono a través de sus textos cuando tu blog se llama, precisamente, ruta 142? Christopher Johnson McCandless regaló Guerra y Paz a Wayne diciéndole que Pierre era la clave. Así pues, el personaje de Pierre, que se podría identificar con el propio Tólstoi, constituyó una gran influencia y fue un modelo para Chris. En definitiva, no estoy de acuerdo en que los personajes de Tólstoi no alimenten ningún icono.

    Publicado por marinafrean | 13 diciembre, 2013, 11:10 AM
    • Interesante comentario, la verdad. Aunque no estoy de acuerdo…
      El caso de Pierre en “Guerra y Paz” y el del protagonista de “El diablo” son dos claros ejemplos de cómo Tolstoi ponía en boca de sus personajes sus reflexiones. Pero eso no significa que alimentase un icono (y mucho menos que lo siga alimentando hoy en día, tal y como sucede con Bukowski). Después de leer “El padre Sergio” no creo que a alguien le de por encerrarse en una celda para vivir en soledad. Tampoco pienso que “La sonata a Kreutzer” inspire a maltratadores. Pero sí estoy de acuerdo en que la forma de vida de Bukowski, y el icono que los lectores han creado, incita a la imitación. Y más claro se ve en la generación Beat y los nuevos hipsters que salen de debajo de las piedras. Estos últimos incluso han engullido a McCandless sin tener en cuenta sus influencias (Tolstoi y Thoreau).
      Además, no sólo hablo de posibles modelos a seguir, sino del estilo. Nadie quiere imitar a Tolstoi porque es imposible y, además, carecería de sentido. Pero Bukowski sigue siendo modelo para muchos que encuentran en su estilo rasgos fácilmente imitables.

      Publicado por Diego | 13 diciembre, 2013, 12:24 PM
  8. ¿Has leído “El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco”?
    Es el Bukowski, para mí, más lúcido, más cercano y más alejado de esa imagen estereotipada que se tiene de él. En ese libro es donde descubrí que, por muy duro que pareciese, Charles era un buen tipo.
    PD: La última frase del libro está muy, muy, muy relacionada con tu texto.
    PD2: También tengo algunos amigos que se creen discípulos de Bukowski. Triste pero real.

    Saludos.

    Publicado por Ivan Bonet Pizarro | 15 enero, 2014, 3:51 PM
    • Bienvenido Ivan. Me parece que nos “vimos” por la Calle del Orco en un gran encuentro de Vila-Matas con Bolaño.
      No he leído el libro de Bukowski que mencionas, aunque sí ojeado. Acabé un poco cansado de él hace un tiempo y me dejé alguno para otro momento. Pero coincido contigo. Para mí Bukowski no es esa imagen creada. De hecho, como sabrás, en bastantes ocasiones desmintió la fama que en EEUU se creó.
      Estoy preparando un artículo sobre John Fante y Bukowski. No sé si lo publicaré por aquí o entro sitio, pero seguro que lo enlazaré. Si sigues por aquí hablaremos de ello.
      Saludos y gracias por pasarte.
      P.D:: “Que te den por culo, compañero. ¡Y tampoco me gusta Tolstoi!” Si lo llego a saber antes…

      Publicado por Diego | 15 enero, 2014, 4:59 PM
      • Me encanta tu texto! Y estoy de acuerdo, es muy fácil leer a Bukowski solo por encima y creer que lo has entendido. Que tenga un lenguaje sencillo, no significa que hable de cosas sencillas… La gente se queda en el tópico, para bien o para mal.
        ¿Llegaste a escribir ese de Fante y Bukowski? Descubrí hace poco a Fante y, ¡me encandiló!

        A.

        Publicado por A. I. M. | 29 mayo, 2014, 10:53 PM
      • Hola A.
        Me alegro de que compartamos esa visión de Bukowski 🙂
        Te enlazo al post de Fante. Espero que te guste https://ruta142.wordpress.com/2014/03/28/el-legado-de-los-fante/
        saludos

        Publicado por Diego | 30 mayo, 2014, 8:20 AM
      • Gracias por el link.
        Lo leeré cuando pueda, lo guardo en favoritos hasta entonces 🙂

        Saludos

        Publicado por A. I. M. | 30 mayo, 2014, 9:17 AM
      • Sí, con calma, que es largo. Si has leído algo de Fante te va a resultar interesante.

        Publicado por Diego | 30 mayo, 2014, 9:25 AM
      • Leí hace poco “Pregúntale al Polvo” y, acto seguido, compré “Un mal año” Estoy en ello ahora 🙂

        Publicado por A. I. M. | 30 mayo, 2014, 11:58 AM

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